| Temazcal, cabaña de sudación para curar enferrmedades |
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El Temazcal o cabaña de sudación es una ceremonia tradicional de las culturas indígenas ancestrales, utilizada desde tiempos inmemoriales para la curación, durante la cual se va a alquimizar el lastre, el dolor y los límites que nos separan de ser nosotros mismos en nuestra naturaleza pura y original: sanos, sin dolor, enfermedad o preocupación. En este trabajo ritual de contacto con la naturaleza, se invoca a todos los elementos del universo para que estén presentes, apoyando el proceso de curación. El sanador o chamán, que dirige el trabajo, está en relación consciente con la cosmovisión del universo, una posición que activa y sucede en el momento presente durante todo el proceso de encuentro grupal. Para ello entra en contacto y reconocimiento de la naturaleza y de los espíritus que la habitan. El temascal es un ritual chamánico que tiene como eje central el trabajo con el agua y el fuego, elementos purificadores de todo lo que nos mantiene enfermos, infelices o sufrientes.
El Temazcal es una sauna prehispánica que se generalizó entre las culturas de mesoamérica y cuyos vestigios más antiguos se hallan en las zonas arqueológicas de Palenque, en México y Piedras Negras en Guatemala, aunque sus orígenes podrían ser más remotos. Su nombre en raíz náhuatl significa: casa de vapor: temaz - vapor, calli - casa. Es un rito antiguo, un legado aportado por la mujer; sus huellas se encuentran también en Alaska, Liberia, Rusia y en la cultura indio americana es utilizada por los Lakotas con el nombre de inipi. Es un trabajo dado al ser humano para que se purifique a nivel físico, mental, emocional y espiritual, y aprenda a vivir en el corazón, puerta que abre la realidad del presente a nuestra naturaleza y sabidurías interiores.Dentro de esta sauna se elevará el calor mediante el vapor que emana de piedras incandescentes en contacto con el agua, lo que llevará a sudar entre cánticos de apertura del corazón , equilibrando el organismo y disolviendo los límites en los que vivimos. Confrontar las partes oscuras Este baño de vapor ancestral se realiza en construcciones naturales que representan el vientre de la Madre Tierra. Su propósito es confrontar nuestras partes oscuras para que el espíritu pueda renacer más libre y generar el atlachinolli; la reconciliación de los opuestos representados por la unión del fuego y el agua.
El Kundalini Yoga es una tecnología humana diseñada para que cualquier persona que se entregue a la práctica y profundice en ella pueda acceder desde su creatividad infinita a la experiencia de la unidad que existe en todas las cosas, la misma intención sostiene el Arte de Sanación Sat Nam Rasayan y la cabaña de sudación, llamada Temascal creada en tiempos ancestrales. Es por esta búsqueda de encontrar la manera de transformar y alquimizar las partes limitantes en las que vivimos sin conocernos, que he unificado en mi trabajo terapéutico y sanador estas tres técnicas de sanación, que actúan como el fuego: quemando, disolviendo y evaporando nuestras enfermedades, bloqueos, resistencias mentales, físicas y emocionales, dejándolas ir para permitirnos acceder a lo verdadero, a lo auténtico, al
Qué sucede durante el Temascal
La ceremonia de purificación dura entre 4 y 5 horas en las cuales el grupo trabaja unido en la naturaleza, buscando los elementos necesarios para preparar la cabaña de sudación y hacer una pira de fuego donde, durante 3 horas aproximadamente, se van mantener ardiendo hasta la incandescencia 28 piedras, llamadas por los indios abuelitas - que luego darán el calor al interior del temascal. Nos reunimos a las cinco de la tarde, en lugares de ríos y montañas, mientras unos seleccionamos las piedras adecuadas, no cogemos cualquier piedra sino la que ha de ser, el hombre o mujer del fuego va preparando una parrilla de leña de unos 2 x 2 m2 sobre la que se irán depositando las piedras para que ardan y el fuego las penetre, hasta sumergirlas en él, hasta volverse fuego la dura materia. Todo el proceso dura hasta el anochecer, unas cuatro o cinco horas en total. Todo está bordado con símbolos La puerta de entrada estará ubicada al oeste. Dieciséis varas perpendiculares forman el armazón del Temazcal, y se clavan en el suelo de manera que indiquen las Cuatro Direcciones del Universo. De esta manera quedara una cabaña circular, es así porque el Poder del Universo actúa en círculos, y todas las cosas tienden a ser redondas.
El círculo simboliza un ciclo sin fin, donde el tiempo es ilimitado: nacemos, vivimos, morimos y volvemos a nuestra posición original para volver a nacer. Todo en este ritual sagrado de purificación está bordado con símbolos.
Intención curativa
Finalmente se cubre la estructura con mantas, preservando la puerta, hasta quedar completamente tapada y cerrada la cúpula, no puede haber fugas que hagan pasar el aire o salir el vapor, todo ha de quedar herméticamente cerrado. La puerta se cierra también con una pieza que permita abrirla y cerrarla. Para construir y dirigir la ceremonia de Temazcal se requiere un conocimiento y adiestramiento interior, quien dirige el Temazcal es responsable de la sanación de cada persona y de lo que sucede durante el encuentro, así como de guiar la ceremonia y dirigir, ordenar y contener lo que en ella suceda, teniendo la capacidad de abarcar cualquier suceso y llevarlo al equilibrio, a la sanación. Es una ceremonia muy poderosa de purificación y curación, que nos lleva a través de la conciencia a soltar lo que nos pesa a nivel físico, emocional, mental, hasta vaciarnos y conectar con el Espíritu y así recibir la fuerza y la ayuda de los poderes del Universo. Prácticamente todas las enfermedades se pueden tratar en el Temazcal, siendo más cuidadosos con personas con problemas de corazón, tensión alta o baja, diabéticos, epilépticos; cuando aparece el miedo, la claustrofobia, las catarsis, se requiere mucha atención, templanza, humildad, conciencia, y capacidad para transformar el límite y abrirlo hasta aquietarlo, ahí se produce la sanación y el trabajo de grupo evoluciona.
Iniciando el trabajo ritual El chamán sanador coloca ordenadamente todas las piedras e inicia una ceremonia de invocación a los espíritus que habitan la naturaleza y el universo, a las cuatro direcciones, al cielo y a la tierra para que se unifiquen el trabajo y estén presentes en él con su poder de protección y curación. El grupo entero repite los pasos del guía espiritual y se mueve en las cuatro direcciones, arriba es el cielo –el padre- y abajo, la tierra –la madre- entrando cada uno en contacto consigo mismo y con el universo cosmogónico de su interior. El que se distrae, no se une, juzga o se cuestiona lo que está pasando: se separa de ello, “desde la conciencia, todo lo que piensas te separa de la realidad”, se trata de alcanzar una posición de fusión tal con lo que hay y se invoca, que se llegue a sentir esta unión sutil con todo, lo que pide silencio interno y externo, cuánta más calma, más avanza el trabajo del grupo, más se siente la unidad y la curación. De manera ordenada, cada participante reconoce la sabiduría de las piedras y una a una se van entregando al guardián o la guardiana del fuego, que las irá colocando en forma de círculo, dentro del cual formará una cruz de cuatro brazos uniformes para terminar ubicando las piedras en el interior hasta que todas estén colocadas sobre esta cama de leña. Guardando el fuego El guardián o guardiana del fuego tiene la misión de cuidarlo y entrar en relación con su poder para que esté le lleve y sostenga hasta el final del proceso, hasta que todas las abuelitas estén preparadas para entrar en el habitáculo al rojo vivo. Para ello no habrá de alejarse de la pira en ningún momento y habrá de prestarle toda su atención para cerrar aperturas, colocar zonas que se derrumban, etc. Sobre las piedras un techo de leña cerrará la hoguera. Es el momento de encender el fuego. Todo el grupo alrededor, se mantiene rezando y unificándose consigo mismo y lo que está pasando durante estas 3 horas que tarda el fuego en arder las piedras y consumirse las llamas para sostenerse con brasas. Ese tiempo es una meditación en el presente que se acompaña de cánticos y se armoniza lo que surge de cada participante, es un encuentro de sanación en el que cada cual puede aportar su experiencia y transmutarla, lanzarla al fuego y abandonar el sufrimiento que producen las heridas abiertas de cada cual.
En este espacio de tiempo se puede quemar resina de copal, con la que se purifica a los participantes, se tocan instrumentos como el tambor, las maracas y sonajeros y se van aportando canciones que hablan de la unidad de todas las cosas y de los espíritus que moran en la naturaleza y en nosotros mismos. Es un momento para compartir y sostenerse ante el fuego lo más entregado que se pueda al momento, que se vuelve atemporal en el espacio de conciencia presente. Cada movimiento ha de ser entregado, consciente Cuando las abuelitas –piedras que contienen la sabiduría original- están al rojo vivo, tras Primero entra el o la guía y se ubica delante del ombligo del temascal con las hierbas, el tambor y el sonajero con el que va a acompañar los cantos elevados, cada participante ha de entrar arrodillado y moverse sobre las extremidades en círculo hasta dar la vuelta entera y ubicarse en el fondo del espacio, así sucesivamente cada uno entra en actitud de humildad ordenándose uno junto al otro hasta completar el círculo, cuando hay mucha gente se forma un círculo interno sobre la zona central, encima de las piedras. El o la mujer del fuego, irá limpiando las abuelitas y haciéndolas entrar una por una a la voz de Ometec, que invoca al Creador y en respuesta todo el grupo responde Ometec, mientras cada piedra se ubica ordenadamente dentro del agujero, esperando a la llegada de las demás. Entran al menos 7 piedras cada vez, otras veces son 9, y algunas veces para fortalecer el guerrero interior hasta 13, en ese momento el calor inunda el pequeño espacio oscuro.
Finalmente entra un caldero con agua y la puerta se cierra para iniciarse el encuentro ritual en el oscuro y pequeño útero de la Madre Tierra, cada gesto se realiza con conciencia y respeto. Cuatro veces entran las piedras, cuatro veces se cierra y abre la puerta y cada vez lleva una intención el encuentro entre cantos y vapores, que produce el agua purificadora…
Cuanto más abres, más contienes y transformas Una vez cerrada la puerta con las 7 piedras incandescentes en su interior, el guía agradece y bendice el encuentro con plantas, que deposita sobre las piedras desprendiendo luz y olor, aroma que abre las vías respiratorias y su esencia aromática relaja al participante. A continuación, el agua salpica las piedras, que desprenden vapor y calor, el guía invoca la intención del encuentro e inicia una serie de cánticos que todo el grupo debe acompañar, unificando a través de la vibración el estado de calma de cada uno, y elevando el momento a la octava, abriendo, soltando, relajando, dejando que el calor se asiente y entre a través de la respiración, purificando la piel, las vías respiratorias, el sistema nervioso. Cuanto más abres, más contienes y más disfrutas de lo que sucede, es la base de la sanación.
Si el participante se cierra, genera estados de miedo, de límite, se contrae y atrae dolor y sufrimiento, es el poder del canto, del grupo, de la unidad, de la entrega, que puede llevar a la persona a trasformar el estado de identificación que le hace pasarlo mal a relajarse, abrirse y transformar el estado que le atrapa y con el que se identifica. Cuando este límite se transciende dentro del temascal, todo el grupo abre y sube por encima y se ajusta un poco más su capacidad de continuar entrando profundo a través de uno mismo hasta llegar a la confianza y la calma y la seguridad y conocimiento de uno mismo, es el proceso de sanación lo que se produce, de disolución del límite en el que vivimos identificados, de la enfermedad, te has hecho más amplio que ella
En busca del equilibrio y la calma Cuando las piedras se van apagando y el calor disminuye, desapareciendo el vapor es el momento de abrir la puerta para dejar entrar otra remesa más de ellas. El aire penetra y templa la estancia, el silencio se mantiene y el espacio se equilibra en este viaje hacia los espacios de calma, equilibrio, quietud y sanación. Así hasta cuatro veces, cuatro puertas, cuatro intenciones y cuatro espacios de transmutación y apertura del corazón.
Cuando el encuentro termina, el grupo se ha equilibrado, detenido internamente, sentido sus límites y sus tendencias para disolverlas, el espacio se ha unificado y la conciencia de grupo se ha abierto, cada cual ha entregado al fuego, alquimizado sus problemas, y salimos ordenadamente agradeciendo, de rodillas, en sentido contrario al que entramos, hacia la puerta, sin distracción. Es un buen momento para, contrarrestar con agua fría, bien del río cercano, el arroyo o si no lo hay en el lugar echarnos dos calderos de agua por encima y taparnos y abrigarnos.
Recomiendo en estos momentos ir a descansar y dirigir todo el trabajo hacia uno mismo, tomar conciencia, evitar la dispersión. A la mañana siguiente, nos sentiremos distintos, equilibrado, relajados, de mente abierta y corazón cálido. Empezaremos el día con una kriya de yoga, cantos vibracionales acompañados de meditación para continuar con paso firme caminando el interior, la inmersión en las selvas profundas, puras y naturales que habitan nuestro corazón.
Dicen los indígenas que la sauna de vapor la creó una mujer, y es un lugar adecuado para la realización de partos naturales, quizás por esto he reconocido su valor curativo y necesidad de recuperarla en estos tiempos tan necesitados de sanación de las heridas, las enfermedades, el estado de separación en el que vivimos y la incapacidad que mostramos de vivir una realidad Unida, verdadera, sagrada, incuestionable, perfecta en sí misma, natural. Mar Lana Tratamiento de enfermedades El Temazcal es
Calienta los ovarios, trompas de falopio y el útero, y estimula a todo el sistema hormonal y regulación menstrual, infertilidad. Puede reducir y eliminar quistes ováricos.
El Temazcal también se usa ampliamente durante el embarazo y en el alumbramiento natural, controlando la temperatura y cuidando que no pase de 40° grados. No solamente la calidez ayuda en la labor sino que el bebé nace en un ambiente que no es diferente al de donde viene.
Muy útil para calmar dolores, ayuda a soltar restos placentarios y toxinas, impedir una fiebre puerperal y estimula la producción y conducción de leche. Frecuentemente, el bebá se introduce también en el Temazcal cálido, conjuntamente con la madre.
Actualmente se ha extendido el beneficio que ofrece el Temazcal a padecimientos reumáticos, artríticos, hepáticos, del sistema nervioso, problemas digestivos, de mala circulación, problemas pulmonares y bronquiales así como trastornos glandulares. Por sus características curativas, resulta ser el método más eficaz para estimular todos nuestros órganos internos, limpiar y eliminar de nuestro cuerpo toxinas acumuladas por medicamentos, por una equivocada alimentación y por la contaminación.
Limpia la sangre de impurezas, estimulando las glándulas sudoríficas, sistema circulatorio y mejorando de manera natural deficiencias cardiovasculares. En cincuenta minutos de baño se logra eliminar un litro de sudor equivalente a un kilo de toxinas, facilitando el drenaje de los riñones.
Limpia los senos nasales y paranasales gracias al efecto del calor y por la inhaloterapia que se lleva a cabo por medio de la respiración de los vapores aromáticos de plantas curativas. Alivia la sinusitis, catarros, asma, bronquitis y enfisemas.
Gracias a su efecto relajante combate el insomnio, dinamiza y mejora los procesos mentales. Elimina migrañas gracias al efecto estimulador de la circulación. El Temazcal actúa depurando las vías respiratorias y el aparato digestivo y tonificando el sistema nervioso, además de ser un auxiliar importante en problemas óseos, musculares y ginecobstétricos a través del calor del baño y las propiedades curativas de las plantas medicinales que en el se utilizan.
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lugar en nosotros de sanación, espacio de conciencia, de no sufrimiento, de felicidad, de quietud, hasta conocernos en plenitud, signo y regalo de conciencia de estos tiempos venideros
Con la tierra del agujero se hace en el exterior un símbolo sagrado: la tortuga, por ejemplo, símbolo de sabiduría, longevidad y paciencia, que decoramos con hojas, flores, piedras, y con nuestros propios objetos personales. 

![temascalabuela []_1.jpg](/images/stories/Temazcal/temascalabuela%20%5B%5D_1.jpg)


![temascal abierto []_1.jpg](/images/stories/Temazcal/temascal%20abierto%20%5B%5D_1.jpg)
